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Noticia Un modelo ecológico permite simular futuros escenarios del ecosistema mediterráneo 14 de octubre de 2008 Liderado por una investigadora del CSIC, el trabajo permite entender cual ha sido la evolución del ecosistema marino en las ultimas décadas. Las simulaciones incorporan la pesca como un de los factores predadores del sistema, además de los factores ambientales, y será una herramienta de ayuda a la gestión sostenible de la pesca.
Un grupo de biólogos y matemáticos ha realizado un serie de simulaciones del ecosistema del Mediterráneo Noroccidental que incorporan la pesca como uno de los factores predadores del sistema, y que permite entender cual ha sido la evolución del ecosistema marino en las ultimas tres décadas. Este modelo sienta las bases para poder realizar simulaciones hacia el futuro. El trabajo, realizado en el Instituto de Ciencias del Mar del CSIC en Barcelona tiene como investigadora principal a Marta Coll, ha consistido en la aplicación de un modelo ecológico que permite representar toda la red trófica de la plataforma del Delta del Ebro, en el área sur del Mar Catalán. La peculiaridad del trabajo es que por primera vez en el contexto mediterráneo se incluye la pesca como uno de los predadores, en paralelo con los factores ambientales. Los resultados más importantes del modelo son la constatación de la degradación que ha sufrido el ecosistema debido a los cambios generados por la extracción pesquera. La disminución de grandes depredadores (rape, merluza, tiburones demersales) y de competidores por el alimento (sardinas, anchoas) ha cambiado la estructura del ecosistema, dicen los investigadores, lo que a su vez ha disminuido el nivel trófico de la comunidad, así como el índice de biodiversidad basada en la biomasa. Igualmente, se puede ver una proliferación de especies no comerciales como algunos invertebrados bentónicos (por ejemplo, gambas, cangrejos, cefalópodos) y peces bentopelágicos sin interés comercial. Estos resultados coinciden con datos puntuales reales provenientes de varias partes del Mediterráneo, lo que apunta a que se trata de un modelo numérico eficaz que podrá ser utilizado para hacer simulaciones hacia el futuro. Se incorpora la pesca Este tipo de aplicaciones de modelos ecológicos que representan todo el ecosistema marino, explican los investigadores, se han realizado en varios lugares pero nunca hasta ahora en el Mediterráneo, donde la pesca es uno de los factores que mayor presión ejercen sobre el ecosistema. El trabajo también señala que para entender cual ha sido la evolución del ecosistema es necesario conocer cómo las especies marinas interaccionan entre ellas, cómo la pesca modifica estas interacciones y cómo los factores ambientales influyen sobre la dinámica general del ecosistema. Además de por Marta Coll, el trabajo, publicado en la revista Ecological Modelling, está firmado por Isabel Palomera, del Instituto de Ciencias del Mar del CSIC, Sergi Tudela, de la World Wide Fund for Nature (WWF), y Michael Dowd, de la Universidad Dalhousie de Nova Scotia (Canada). Desde hace unos años se habla de la necesidad de gestionar la pesca no sólo en función de cuánta biomasa hay de unas especies concretas sino en función de cómo afectará a la evolución de todo el ecosistema. Se sabe que la captura de una especie acaba afectando, de modo directo o indirecto, al resto de especies. Se ha visto, por ejemplo, que la pesca de grandes predadores como los atunes hace que proliferen especies más pequeñas y de menor interés comercial. Un caso conocido es el del bacalao de Terranova: su extinción comercial, a causa de la sobrepesca, ha causado una proliferación de crustáceos y moluscos. Pero al margen de casos concretos conocidos como estos, es difícil prever una evolución global del ecosistema marino porque las herramientas para ello aun no están desarrolladas.
Efectividad del modelo El modelo del equipo del CSIC, que reproduce el área de pesca del sur de Cataluña está pensado precisamente para poder ayudar a hacer este tipo de previsión global. Se ha hecho a partir de un modelo dinámico ya existente -desarrollado en la Universidad British Columbia en Vancouver (Canadá)- y se ha aplicado al ecosistema catalán. El primer paso para realizar previsiones hacia el futuro es poder reproducir el pasado, explican los científicos. Y si esto se consigue, el modelo puede utilizarse como una herramienta de simulación para testar hipótesis futuras, teniendo en cuenta la incertidumbre de toda previsión. Para ello, se han incorporado datos reales de los años 1978 a 2003, correspondientes a datos ecológicos como las biomasas de las principales especies del ecosistema, la producción o las capturas. Después, se han realizado simulaciones y los resultados obtenidos se han contrastado con los datos reales disponibles para evaluar la eficacia del modelo. Precisamente ahora los investigadores están trabajando en esas simulaciones. El trabajo también ha servido para obtener una serie de indicadores que servirán para poder comparar el ecosistema del mar Catalán con otros y comprender, en un contexto general, cómo el ecosistema mediterráneo ha cambiado y puede evolucionar en el futuro.
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